El nuevo papel del Centro de Competencia SAP


Peter M. Färbinger, E3: Señor Schinnerer, desde su punto de vista como Director de CC, ¿qué ha cambiado en los últimos años?
Walter Schinnerer, DSAG: La complejidad está aumentando considerablemente debido a innovaciones y requisitos normativos como la CAC. Al mismo tiempo, muchas empresas se preguntan con qué rapidez deben aplicar los cambios. Creo que hay que ser realistas: Las nuevas tecnologías se impondrán, pero lleva tiempo: no todo el mundo tiene que ser pionero. Las soluciones clásicas de SAP, como R/3, han madurado a lo largo de los años junto con los clientes y se han mejorado continuamente gracias a los comentarios de éstos. Hoy en día, muchas cosas se desarrollan y se ponen en marcha más rápidamente, con una coordinación menos estrecha. En el entorno de la nube en particular, está claro que la realidad es más compleja que la visión: a pesar de los años de disponibilidad, la penetración en el mercado de la nube pública sigue siendo comparativamente baja en muchos ámbitos.
Färbinger: ¿Qué significa para las empresas la transición del funcionamiento interno a la nube?
Schinnerer: En el pasado, las TI solían organizarse de forma muy descentralizada. Prácticamente cada empresa operaba sus propios sistemas, el proverbial „centro de datos en el sótano“. Esto significaba su propio hardware, su propio funcionamiento y, en consecuencia, unos costes elevados. Aunque también había centros de datos y proveedores de servicios externos, la mayoría confiaba en el funcionamiento interno. Esta situación inicial muestra de dónde venimos: de un mundo en el que el control y la independencia eran primordiales. Esta es precisamente la razón por la que el paso a la nube es tan importante para muchas empresas hoy en día: no solo supone un cambio tecnológico, sino también cultural.
Färbinger: ¿Cómo está cambiando la colaboración con SAP el mayor énfasis en la arquitectura empresarial?
Schinnerer: Hace unos años, SAP amplió el programa de Centros de Competencia e introdujo una quinta tarea central: Estrategia y Gobernanza. Ahora, los Centros de Competencia certificados deben definir y documentar una estrategia SAP y coordinarla con la estrategia corporativa y de TI. En el pasado, esto estaba menos formalizado. Aunque muchas empresas tenían estrategias de TI, la importancia de SAP dependía en gran medida de su uso: por ejemplo, menos en contabilidad financiera y bastante más en áreas relacionadas con la producción. Al mismo tiempo, el tema de la arquitectura empresarial está cobrando cada vez más importancia, sobre todo en el contexto de programas como Rise. La consultoría de arquitectura suele estar ya integrada en los modernos modelos de servicio y soporte, y ayuda a las empresas a desarrollar estratégicamente su entorno SAP.

„No creo que las soluciones en la nube sean
salva a mucha gente. Sólo tienes que ponerlos
en parte diferente”.”
Walter Schinnerer,
Junta de especialistas de Austria,
DSAG
Färbinger: ¿El arquitecto procede de SAP?
Schinnerer: El arquitecto procede directamente de SAP y forma parte del paquete de servicios. También se encarga de que las cuestiones estratégicas de la empresa se vayan documentando adecuadamente. Se trata de una vuelta a los principios anteriores, en los que SAP comprobaba más de cerca si los clientes cumplían realmente las tareas básicas. Solía haber revisiones personales -como pequeñas auditorías- en las que los clientes tenían que asumir activamente su responsabilidad. Hoy en día, muchas cosas están estandarizadas: el uso de herramientas, las consultas basadas en Excel y las cargas en el portal de servicios. Los comentarios suelen estar automatizados. Esto da a muchos clientes la impresión de que los contenidos se comprueban menos a fondo. En mi opinión, tendría sentido centrarse más en la revisión real de los contenidos y el diálogo personal para garantizar la calidad y el valor añadido.
Färbinger: ¿Qué hace falta para que los clientes de SAP reciban realmente un mejor apoyo en estos modelos?
Schinnerer: Sobre todo, se necesita más apoyo personal y recursos reales. Además de funciones como la del arquitecto de empresa, ya existen otras como la del responsable de calidad técnica, que presta apoyo como punto central de contacto para cuestiones críticas. Estas funciones son valiosas porque crean proximidad y desarrollan una comprensión real del cliente. Es crucial que la atención no se centre únicamente en los procesos y las herramientas, sino en las personas que asumen la responsabilidad. SAP debería invertir más en este sentido: en mano de obra y apoyo personal. Al fin y al cabo, es muy diferente que una persona de contacto real busque regularmente el diálogo o que todo funcione a través de sistemas automatizados. La calidad se crea a través de la interacción personal, no a través de la pura automatización.
Färbinger: ¿Cómo ha cambiado el papel del gestor de CC?
Schinnerer: El papel ha evolucionado significativamente: de administrador puro a diseñador activo. En el pasado, la atención se centraba más en el funcionamiento y la organización del entorno SAP existente. Hoy en día, se trata mucho más de establecer la dirección y dar forma activamente al desarrollo. Con el componente estratégico adicional que SAP ha introducido, este cambio ha quedado oficialmente afianzado. Esto significa que lo que muchas personas quizás ya hacían de todos modos, ahora se exige claramente. Como responsable de un centro de competencia, ya no basta con coordinar: hay que ocuparse activamente de la estrategia, la arquitectura y el desarrollo posterior.
Färbinger: ¿Cuáles son las implicaciones organizativas y financieras del mayor papel estratégico de la CC en las empresas?
Schinnerer: Aunque la certificación es gratuita, tiene claras consecuencias financieras y organizativas. A medida que el Centro de Competencia asume un papel estratégico más importante, también aumentan las decisiones de inversión y, por tanto, la coordinación con el departamento financiero. Al mismo tiempo, las formas organizativas varían mucho: desde gestores individuales hasta departamentos separados. Es crucial que las estructuras, funciones y responsabilidades estén claramente definidas y documentadas, idealmente en modelos escalables como una organización matricial. Además, existe una creciente presión normativa derivada de auditorías o certificaciones. Es importante que estos temas no sólo se consideren de forma selectiva, por ejemplo cada dos años, sino de forma continua. La gestión de costes también es cada vez más importante, especialmente en la nube, ya que la transparencia y el control son cada vez más complejos y exigen más responsabilidad personal.
Färbinger: ¿Cómo ha evolucionado la transparencia en los últimos años?
Schinnerer: La transparencia ha mejorado notablemente en los últimos años. En el pasado, el área de la nube en particular era fácil de ver, mientras que los contratos y los datos de los sistemas locales eran menos transparentes. Hoy, tanto la información contractual como la técnica son mucho más accesibles.
Färbinger: ¿No se aprovecha plenamente el potencial de los portales y datos SAP?
Schinnerer: l problema no es tanto la disponibilidad como el uso: muchas empresas no aprovechan el potencial de los portales, a pesar de que los datos son valiosos para el seguimiento, la optimización y la toma de decisiones estratégicas. Esto es especialmente evidente en los grupos empresariales: la responsabilidad de las licencias suele estar centralizada, por ejemplo en compras, mientras que las unidades operativas -como los centros de competencia o las operaciones- no utilizan activamente los datos. Antes se utilizaban específicamente informes como EarlyWatch, pero hoy en día la información sigue estando disponible pero agrupada en portales. La diferencia fundamental es que hay que utilizarla activamente. Esta es precisamente la tarea del gestor del centro de competencia: acumular estos conocimientos, afianzarlos y garantizar su uso continuo.
Färbinger: ¿El cambio a SAP Cloud reduce realmente las necesidades de personal?
Schinnerer: La expectativa de que la nube ahorrará automáticamente personal es demasiado miope. Aunque algunas tareas operativas, como la infraestructura o las operaciones básicas, ya no son necesarias, el trabajo está cambiando. Las cuestiones estratégicas, como la arquitectura, la gobernanza y la integración, son cada vez más importantes. Por tanto, se trata menos de reducir personal y más de nuevas cualificaciones y una reasignación selectiva de recursos. Los empleados pueden asumir funciones más estratégicas si se les forma en consecuencia.
Färbinger: ¿Qué tareas clave quedan por hacer en el mundo de la nube?
Schinnerer: Incluso en la nube, las tareas básicas del centro de competencia siguen siendo las mismas, sólo que cambian. Temas como los contratos, las compras y la gestión de costes son cada vez más importantes, ya que los modelos de suscripción deben gestionarse activamente. También sigue siendo crucial influir en la evolución futura. El centro de atención se desplaza a las operaciones, pero la responsabilidad y la supervisión siguen recayendo en la empresa. El Centro de Competencia también actúa como centro de información. Las tareas no son cada vez menos, sino más variadas.
Färbinger: ¿Qué significa la „función de intérprete“?
Schinnerer: La función de intérprete del Centro de Competencia es fundamental y a menudo se subestima. Actúa como interfaz entre SAP y la empresa, capta las novedades y las traduce a su propio contexto. Los acontecimientos, las actualizaciones y los nuevos formatos generan constantemente impulsos que hay que categorizar, evaluar y transmitir de forma comprensible. Esta tarea es independiente del modelo operativo, ya sea local o en la nube. En la práctica, está claro que el trabajo no disminuye, sino que cambia. La atención se centra menos en la tecnología y más en la comprensión, la comunicación y la categorización. El Centro de Competencia no es algo secundario. Quien transforma SAP debe transformar también su organización. No basta con migrar los sistemas. Se necesitan funciones claras, responsabilidades documentadas, integración estratégica y personas que participen desde el principio hasta el final.



