Valor añadido para SAP


El arte de la captación moderna de fondos se asemeja a una alquimia magistral, en la que un código de programación ABAP, en apariencia banal, se transforma en un torrente de pagos. Para los clientes actuales de SAP, la oferta de transformación digital se revela, al analizarla más detenidamente, como un campo minado desde el punto de vista empresarial. Con el giro estratégico hacia la nube, SAP ha establecido un sistema que degrada a los usuarios de ERP de propietarios permanentes de su software a arrendatarios obligados a pagar.
La base de esta estrategia la constituye el denominado modelo „Full-Use-Equivalent“ (FUE). Mientras que en el antiguo entorno local de «SAP R/3» las licencias de usuario designado se adquirían una sola vez (más la cuota de mantenimiento) y luego se utilizaban en el marco del funcionamiento diario, el FUE obliga a los usuarios de la nube a depender de una suscripción. Quien no preste atención durante este cambio de licencia, conocido como «Contract Conversion», perderá irremediablemente sus derechos indefinidos.
El atractivo financiero de SAP BTP resulta aún más ingenioso a través del Cloud Platform Enterprise Agreement (CPEA) o del más reciente BTP Enterprise Agreement (BTPEA). En este caso, los clientes actuales de SAP deben adquirir por adelantado créditos en la nube. La ironía para los usuarios de ERP radica en que los créditos no utilizados caducan al final del año contractual: toda una obra maestra comercial. Mientras que, si se supera el cupo, hay que abonar el precio de catálogo sin descuento, lo que supone una «factura sorpresa» por la nube.

SAP ha trasladado ahora sin problemas este principio de „pago por adelantado con fecha de caducidad“ al mundo de la IA y la IA agentiva: quien quiera utilizar las nuevas funciones de IA o el asistente Joule se ve obligado a adquirir paquetes de unidades de IA (AI-Units) o de capacidad (Capacity Units). Estas también caducan a final de año. En realidad, según un análisis de la revista E3, hasta el 99 % de los clientes no consumen estos puntos de IA (créditos y unidades de capacidad) por falta de escenarios productivos, mientras que SAP se beneficia de una fuente de ingresos sin riesgo.
Aunque el servicio STAR que ofrece SAP se presenta como una herramienta de optimización, en realidad supone un peligroso escollo en las auditorías a distancia, ya que asigna automáticamente los roles de autorización no clasificados al tipo de licencia más caro. (pmf)


