En busca de nuestra propia hoja de ruta


Este lema marca un punto de inflexión notable en el discurso de la comunidad SAP, ya que no se centra explícitamente en la próxima palabra de moda efímera ni en una promesa de innovación imposible de verificar, sino que rechaza la euforia tecnológica acrítica y el activismo ciego. En una realidad empresarial en la que la transformación digital se ha convertido desde hace tiempo en un estado operativo permanente y en la que los proyectos de migración a S/4, la implementación de la Business Technology Platform y las iniciativas de IA se desarrollan en paralelo bajo una presión considerable en cuanto a plazos y expectativas, esta reflexión adquiere una urgencia funcional. El objetivo principal de la asociación de usuarios consiste en liberar a las empresas afiliadas del papel de meras seguidoras pasivas mediante una valoración sobria y basada en datos de las hojas de ruta de los productos de SAP, y capacitarlas para que se conviertan en artífices autónomos de sus propias arquitecturas de TI.
La necesaria desmitificación del marketing de los fabricantes comienza con una evaluación realista del grado real de madurez en el mercado de las innovaciones de SAP: mientras SAP impulsa su doctrina «Cloud-First» y la integración de la inteligencia artificial en suscripciones en la nube como Rise o Grow, los clientes actuales se enfrentan en la práctica a obstáculos considerables, que van desde tarifas de consumo impredecibles en el marco de los modelos de crédito BTP hasta restricciones controvertidas derivadas de la recién promulgada política de API de SAP.
Dado que, según el informe de inversiones de DSAG, una amplia mayoría de los clientes actuales de SAP sigue apostando por los sistemas S/4 on-prem, no se debe impedir el acceso a los avances técnicos mediante restricciones contractuales. Solo se genera un valor añadido cuando los casos de uso de la IA no se quedan en meros experimentos aislados, sino que resuelven problemas empresariales concretos, siguen siendo comprensibles y no generan nueva deuda técnica ni costes de nube incontrolables.
Por parte de los proveedores, SAP esboza como nuevo modelo de referencia para el ERP la visión de la «Autonomous Enterprise», en la que la Business Suite tradicional se transformará gradualmente en una plataforma autónoma controlada por IA. Este paradigma se basa en el asistente de IA Joule, en agentes de IA específicos para cada ámbito y en el SAP Knowledge Graph en la Business Data Cloud (BDC), con el fin de ejecutar procesos de principio a fin de forma en gran medida autónoma. Sin embargo, desde un punto de vista crítico, esta autonomía resulta ser una falacia peligrosa cuando los modelos de lenguaje que funcionan de forma probabilística se aplican a la implacable exactitud del libro mayor determinista sin una gobernanza suficiente y con una calidad deficiente de los datos maestros.
Para salir de la trampa de los ciclos de expectación impulsados por los fabricantes, se necesita una estrategia pragmática que considere la computación en la nube como una base flexible y la inteligencia artificial como un motor específico para obtener resultados empresariales cuantificables. El modelo de la nube no constituye un dogma ideológico, sino que sirve de base para entornos de TI resilientes, cuyo ritmo de implementación y características deben supeditarse estrictamente a las necesidades empresariales individuales del usuario.
En este contexto, la inteligencia artificial actúa como un acelerador de la automatización para procesos de toma de decisiones válidos, siempre que se utilice con total transparencia, con una seguridad de auditoría sin fisuras y bajo un estricto control humano. Al defender la soberanía sobre sus datos, desacoplar sus procesos clave y evaluar las innovaciones en función de criterios empresariales, los clientes actuales de SAP afirman su propio territorio en el ecosistema y conducen a su empresa hacia el futuro con soberanía digital.




