Precios basados en el consumo y facturas exorbitantes


Al marketing de SAP le gusta celebrar la transformación digital como un paraíso ERP sin límites, pero nuestro análisis de los términos de la licencia revela que esta promesa de salvación es un campo minado de costes absurdos. Prueba de ello: véase la foto de mi colega que se trajo de los DSAG Technology Days 2026 de Hamburgo.
Una construcción tóxica en esta maximización de beneficios por parte de SAP es el uso indirecto y el modelo de licencias Digital Access introducido en 2018. Antes, el mundo SAP era sencillo, porque las personas que se sentaban frente a una pantalla necesitaban una licencia de usuario nominativa clásica. Pero en la era de IoT, RPA y AI, las máquinas, los bots y los sistemas de terceros se comunican directamente con el ERP, lo que lleva a SAP a monetizar rigurosamente estos flujos de datos indirectos.
Con el modelo Digital Access, SAP ha establecido una concesión de licencias basada en los resultados, en la que se cuenta y calcula el número total de documentos creados inicialmente en fuentes ajenas a SAP e importados al núcleo de SAP, en lugar del usuario real. Lo absurdo de esto es que los clientes tienen que pagar por los documentos generados por sistemas externos, incluso si la persona que los inicia ha tenido durante mucho tiempo una costosa licencia de usuario de SAP. Los precios de lista de esta entrada digital en el sistema ERP son tan abstrusamente elevados que SAP también tuvo que atraerme al nuevo modelo con programas de descuento temporal (DAAP) de hasta el 90 por ciento: no se trata de una solución favorable al cliente, sino de una herramienta estratégica para una monetización despiadada.
La transición histórica de las tradicionales licencias perpetuas on-prem a las suscripciones en la nube se presenta a menudo como una liberación flexible para nosotros, los clientes existentes, pero en mi organización resulta ser un sofisticado instrumento para maximizar el crecimiento de los ingresos de SAP. En el centro de este cambio de paradigma se encuentra la fijación de precios basada en el consumo, un modelo de facturación basado en el consumo que se utiliza principalmente en SAP BTP a través de acuerdos como el Cloud Platform Enterprise Agreement (CPEA) o el más reciente BTP Enter-prise Agreement (BTPEA).
En teoría, este concepto promete la máxima agilidad, ya que los clientes pueden activar y pagar los servicios en la nube como y cuando los necesiten, sin tener que adquirir licencias de software rígidas y a largo plazo. Sin embargo, la realidad comercial para nosotros, los clientes actuales, es mucho más peligrosa: Adquirimos por adelantado un presupuesto fijo en forma de los llamados créditos de nube, que luego se amortizan continuamente con el uso de los servicios.

El mecanismo tóxico detrás de esto es que los créditos de nube no utilizados caducan sin reemplazo al final de cada año de contrato, lo que nos pone a los gerentes de TI y a mis gerentes de CCoE bajo una enorme presión en todo el mundo.
Sin embargo, si superamos la cuota adquirida, se avecina el temido choque de facturas en la nube, ya que cualquier sobreutilización se factura implacablemente al precio de lista sin descontar, a menos que se renegocie a tiempo. Además, SAP cambia regularmente las métricas, los precios y la disponibilidad de BTP y BDC (Business Data Complexity, ver foto), lo que hace casi imposible una presupuestación fiable a largo plazo.
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