La mayoría olvidada


La IA está omnipresente en el entorno SAP. Sin embargo, entre las nuevas plataformas y las estrategias en la nube, los clientes de SAP que siguen gestionando sus sistemas centrales de forma local o en entornos híbridos quedan relegados a un segundo plano. Para ellos, el paso a la nube no es ni realista ni deseable. Por lo tanto, la cuestión decisiva no es qué plataforma de IA es la adecuada, sino cómo se puede integrar la IA de forma sensata en los entornos SAP existentes. Y es que el hecho de que la IA se convierta en una herramienta de apoyo diario para la mayoría de los usuarios de SAP no depende únicamente de la tecnología, sino también de la arquitectura, la protección de datos, el cumplimiento normativo, los procesos y la experiencia del usuario.
Dos obstáculos en el camino hacia la IA
Quien quiera implantar con éxito la IA en una empresa se enfrenta casi siempre a dos retos fundamentales. El primero es de carácter técnico: la IA debe poder integrarse en los entornos existentes. El segundo se refiere a su uso: la IA debe estar disponible allí donde las personas trabajan realmente. Si falta uno de estos dos requisitos, la IA se queda en un proyecto de arquitectura o en un experimento interesante.
Obstáculo n.º 1: la IA debe adaptarse a la realidad empresarial: Muchos clientes de SAP en la región DACH se enfrentan a una realidad empresarial claramente definida: estrictas normas de protección de datos y cumplimiento normativo, entornos de integración cada vez más complejos con sistemas SAP y ajenos a SAP, y recursos internos de TI que se ven muy sobrecargados por los proyectos en curso. Por ello, la impresión que se transmite con frecuencia de que la IA innovadora solo es accesible mediante una migración completa a la nube se queda corta y genera más incertidumbre que orientación. Las empresas no necesitan una tecnología que ignore sus condiciones marco. Necesitan soluciones que funcionen dentro de esas condiciones marco.
Obstáculo n.º 2: la IA debe llegar allí donde se trabaja: Cuando se trata de soluciones de IA, el debate público suele girar en torno a modelos, plataformas y herramientas. Sin embargo, para los compradores, los responsables de planificación, el personal de servicio o los controladores de gestión, lo que importa es otra cosa. Quieren encontrar la información más fácilmente, tomar decisiones más rápido y reducir las tareas rutinarias. Por lo tanto, la IA solo cobra relevancia cuando se integra en el proceso de trabajo habitual: en el Fiori Launchpad, en una aplicación especializada o dentro de un flujo de trabajo ya establecido. Desde el punto de vista de la experiencia de usuario (UX), el verdadero cambio no se produce a nivel tecnológico.
Para que la IA resulte eficaz en la empresa, es necesario superar ambos obstáculos: la integración técnica y la integración en el día a día laboral.
Solución: desarrollo personalizado
Aquí, el desarrollo individual adquiere un nuevo significado. Durante mucho tiempo se consideró un factor de coste y de riesgo. El „Clean Core“ o la máxima proximidad a los estándares parecían marcar el rumbo. Esta tendencia tiene sus razones de ser. La estandarización reduce la complejidad, simplifica el mantenimiento y crea una base estable para las transformaciones. Al mismo tiempo, la ventaja competitiva no suele residir en lo estándar. Y para la «mayoría olvidada», precisamente esto se convierte en un problema ante la estrategia «Cloud-First» de SAP.
En este contexto ha surgido nuestro Fiori AI Agent. La cuestión central era cómo los clientes con instalaciones locales, en particular, podían utilizar la IA directamente en el Fiori Launchpad y en las aplicaciones existentes. Los usuarios formulan sus consultas en lenguaje natural. La IA accede a los datos y procesos relevantes, tiene en cuenta los roles y las autorizaciones, y proporciona información allí donde se toman las decisiones. En lugar de una aplicación adicional, se crea una nueva capa de interacción, como complemento al estándar.
El desarrollo individual ofrece, por tanto, una solución tanto para la realidad técnica como para la orientada a las aplicaciones y, con ello, una perspectiva para la „mayoría olvidada“.
Conclusión:
La utilidad de la IA no se decide en las plataformas, sino allí donde las personas trabajan a diario. Esto supone una oportunidad, sobre todo para la „mayoría olvidada“ de los usuarios de SAP: si las funciones de IA se integran en los procesos y aplicaciones existentes, es posible combinar entornos de sistemas estables y que cumplan con la normativa con una nueva calidad de interacción. El desarrollo personalizado adquiere así una nueva función: se encarga de que la IA llegue allí donde se genera valor añadido. (Fuente: Exxcellent Solutions)





