Reivindicaciones de la DSAG: soluciones adecuadas para el día a día de la administración


El Congreso sobre el Futuro del Estado y la Administración, celebrado en junio, se centró en la cuestión de cómo se puede hacer realidad un Estado digital capaz de actuar, mediante la modernización de la administración, la reducción de la burocracia y una colaboración eficaz entre la política, la administración y la economía. Para el Grupo de Usuarios de SAP de habla alemana, se necesitan soluciones que funcionen en el día a día de las administraciones.
Estado digital
Las estrategias para la administración digital ya están disponibles desde hace tiempo; lo decisivo es su puesta en práctica. Ya no debatimos sobre el „si“ de la digitalización, sino sobre el „cómo“ en condiciones reales. Ahí es donde se pone de manifiesto la brecha. En la práctica, muchas organizaciones trabajan al mismo tiempo con los sistemas SAP de planificación de recursos empresariales (ERP) existentes, impulsan la transición a SAP S/4 Hana, desarrollan arquitecturas de nube híbrida y estudian el uso de la inteligencia artificial. Esta simultaneidad hace que la transformación sea muy compleja desde el punto de vista organizativo. Lo que falta son modelos operativos y de migración sólidos que permitan establecer estructuras, estándares y procedimientos comunes. De este modo, pueden surgir sinergias y la carga no recae sobre cada organización por separado.
La nube, la IA y las estrategias de datos
La nube, la IA y las estrategias de datos son prioridades políticas; sin embargo, su implementación suele fracasar debido a las realidades operativas. Los requisitos en materia de soberanía, seguridad y normativas hacen que las transformaciones hacia la nube avancen más lentamente de lo previsto. En el caso de la IA también se observa que el reto rara vez radica en la tecnología, sino más bien en la falta de calidad de los datos, la integración insuficiente en los entornos de sistemas existentes y las estructuras de gobernanza poco claras. Los datos son la base de la digitalización y del uso adecuado de la IA. Sin embargo, ni siquiera la mejor base de datos aporta valor añadido si no está disponible en todos los sistemas, estandarizada e integrada en procesos continuos. Lo que se necesita son condiciones marco claras y aplicables: modelos de nube fiables que garanticen la soberanía y la seguridad, normas vinculantes para la integración de datos, así como directrices de gobernanza viables para el uso de la IA. En este sentido, la política, la administración y los proveedores tienen por igual la responsabilidad de actuar.
Soberanía digital
La soberanía digital no se decide en documentos estratégicos, sino en decisiones concretas sobre arquitectura y operaciones. La administración pública debe mantener en todo momento el control sobre los datos, las aplicaciones y la infraestructura. En el conflicto entre los hiperescaladores y las soluciones europeas, no se trata tanto de la soberanía absoluta como de una evaluación consciente de los riesgos y de una verdadera libertad de elección. Desde el punto de vista de DSAG, se necesitan criterios claros, proveedores transparentes y la capacidad técnica para cambiar de proveedor —por ejemplo, mediante arquitecturas estandarizadas y estrategias de salida sólidas—. Esto resulta decisivo, especialmente en el entorno de SAP, que constituye la columna vertebral digital de muchas administraciones.
Digitalización
Las estructuras federales no deben frenar la digitalización. Es fundamental contar con estándares uniformes de software y datos para aprovechar el potencial de eficiencia y ampliar realmente los procesos administrativos. DSAG ve grandes oportunidades, sobre todo, en las soluciones estandarizadas y en los enfoques de EfA; ahora es fundamental una aplicación coherente en todos los niveles de la administración.
Un Estado eficaz
Un Estado eficaz se caracteriza por procesos integrados, datos fiables y arquitecturas aplicables. Los documentos estratégicos adicionales no sirven de nada si falta la puesta en práctica. La transformación no es un proyecto puntual, sino un trabajo práctico continuo; solo así se puede aprovechar realmente el potencial de las tecnologías de la información modernas en beneficio de los ciudadanos. (Fuente: DSAG)



