Pregunta equivocada: greenfield o brownfield


La decisión entre un enfoque greenfield o brownfield se considera un hito estratégico en muchas empresas. Sin embargo, según el último „Estudio de transformación 2026“ del especialista en transformación de datos Natuvion y NTT Data Business Solutions, suele ser el primer error de planificación en una migración.
Estrategias de migración flexibles
Esto se debe a que muchas empresas siguen asumiendo que los proyectos de transformación pueden planificarse completamente desde el principio. La realidad es otra: Las estrategias suelen cambiar radicalmente en el transcurso de una migración. Según el estudio, el 71% de las empresas adaptan su planteamiento de migración mientras el proyecto sigue su curso. Además, las grandes transformaciones son proyectos maratonianos. El estudio muestra que el 44% de las transformaciones informáticas a gran escala en EE.UU. duran entre uno y dos años. Durante este tiempo, los modelos de negocio, los requisitos normativos, los panoramas de datos y las prioridades internas cambian constantemente. Si el plan original queda obsoleto como consecuencia de ello, una estrategia rígida se convierte rápidamente en un riesgo. Sin embargo, muchas empresas parten de una decisión fundamental binaria. En EE.UU., el 17% de las empresas optó por un enfoque greenfield -es decir, un reinicio completo-, mientras que el 39% optó por brownfield o „lift and shift“. En todo el mundo, las cifras son del 20% para greenfield y del 34% para brownfield.
Según el estudio, lo que parece claridad al principio de un proyecto a menudo resulta ser una seguridad engañosa. Esto se debe a que ni las greenfield ni las brownfield están diseñadas intrínsecamente para reaccionar con flexibilidad ante nuevos requisitos, por ejemplo, si meses después surgen de repente datos que faltan, sistemas heredados complejos o requisitos de cumplimiento adicionales. „Si una estrategia es demasiado rígida para adaptarse, se viene abajo. Las consecuencias son retrasos en los plazos, presupuestos disparados e innovaciones ralentizadas. El fracaso no se debe entonces a una mala implementación, sino a una decisión inicial demasiado rígida y que no responde a los requisitos dinámicos de las empresas modernas“, afirma Joanne Lang, CEO de Natuvion Americas. Por tanto, el factor decisivo para el éxito de una transformación no es el plan original, sino la capacidad de adaptarlo sin tener que volver a empezar. Aquí es precisamente donde entra en juego el enfoque de „Transición selectiva de datos“.
Levantar y desplazar con precisión
Si hay falta de flexibilidad, el riesgo surge nada más empezar el proyecto. Un enfoque greenfield también debe garantizar que los datos y procesos existentes puedan integrarse posteriormente en cualquier momento en cuanto sean pertinentes. Por el contrario, un enfoque brownfield o lift-and-shift requiere la máxima precisión para que los datos puedan excluirse o reestructurarse sin poner en peligro los sistemas centrales. (Fuente: Natuvion)


