3 noviembre 2015
En nuestra vida laboral cotidiana tomamos decenas de decisiones cada día. Muchas de ellas se basan en datos como la hora o el lugar, a menudo en el instinto, aunque sólo sea porque ya no podemos procesar la cantidad de información de forma significativa. Las empresas implantan sistemas de información para estos casos. Pero incluso éstos cubren cada vez menos las necesidades de información, cada vez más complejas.