La bala de plata para evitar la escasez de trabajadores cualificados
El Gobierno alemán ha constatado que las PYME han aumentado su plantilla en los últimos años y ahora tienen más vacantes. La Agencia Federal de Empleo muestra que la escasez de mano de obra cualificada se ha extendido a otros grupos profesionales en comparación con el año anterior.
Según una encuesta de la DIHK, la escasez de mano de obra cualificada sigue siendo notable, sobre todo en las PYME. Incluso la supuesta relajación de la situación como consecuencia de la debilidad de la economía no debe ocultar el hecho de que el personal cualificado es y seguirá siendo escaso en el sector de las PYME.
En un artículo anterior de esta revista, mostrábamos cómo la optimización de procesos puede servir para gestionar las consecuencias del cambio demográfico, de modo que no se convierta en una trampa demográfica:
- Los empleados tienen más tiempo para actividades de valor añadido
- Los empleados menos cualificados pueden encargarse de los subprocesos
- Los directivos tienen más tiempo para sus tareas de liderazgo
- Mayor motivación
- aumenta el rendimiento de los empleados de más edad
- Los nuevos empleados se vuelven productivos más rápidamente
- Mejora el equilibrio entre vida profesional y vida privada
Si al optimizar los procesos y los puestos de trabajo también se tienen en cuenta los aspectos a largo plazo y se diseñan adecuadamente el contenido de las tareas y los requisitos de rendimiento, es posible contener los daños físicos y psicológicos.
Por tanto, la empresa obtiene un doble beneficio: Aprovecha el potencial de sus empleados y resulta atractiva para los trabajadores actuales y potenciales. Conseguir estos beneficios de forma eficiente y sostenible exige mucho de la optimización de los procesos.
Para distinguirla de la práctica habitual, se denomina "optimización integral del proceso" y se caracteriza por los siguientes aspectos:
Si antes los objetivos eran la reducción de costes, la reducción de tiempo y la mejora de la calidad, ahora se unen el aprovechamiento óptimo del potencial de los empleados y el gran atractivo de la empresa.
Mientras que antes los expertos en organización e informática trabajaban de forma independiente, ahora están estrechamente interrelacionados. Esto es necesario para la optimización, ya que no todas las partes del proceso pueden asignarse a un sistema informático, especialmente en el complejo mundo empresarial.
Además, hay que encontrar un equilibrio entre los procesos informáticos estándar y la flexibilidad necesaria de la empresa en cuestión.
Aprendizaje permanente
Los cursos de formación para empleados ofrecen una formación holística de los procesos, lo que significa que los empleados se familiarizan con todo el proceso además de con el sistema informático. En el marco de los grandes proyectos de cambio, la formación va precedida de la mejora de los procesos organizativos, a diferencia de lo que ocurría en el pasado.
Sólo cuando los empleados se hayan acostumbrado a las nuevas estandarizaciones, se asignarán los procesos en el sistema ERP. Esta es la base de la mejora continua, en la que los cuellos de botella se eliminan uno a uno en relación con el proceso de cliente a cliente.