Estudio de KPMG: la IA está transformando la economía alemana a un ritmo más rápido


El porcentaje de empresas alemanas que consideran que la IA es relevante para su modelo de negocio y su futura creación de valor ha aumentado en dos años, pasando del 56 % (2024) al 91 % (2025), hasta alcanzar hoy en día un consenso casi generalizado. Así lo pone de manifiesto el reciente estudio „La IA generativa en la economía alemana“, elaborado por KPMG en Alemania, para el que se encuestó a 480 responsables de la toma de decisiones de distintos sectores.
La dinámica de la IA y sus lagunas
Las empresas han reaccionado rápidamente ante esta evolución. En dos años, el porcentaje de empresas con una estrategia de IA ha pasado del 31 % al 98 %. Muchas empresas se encuentran ya en fase de implementación y de creación de estructuras sólidas. Sin embargo, siguen existiendo lagunas en este ámbito: solo en el 39 % de las empresas las estrategias son dirigidas activamente por la alta dirección. „El dinamismo de la IA ha sorprendido a muchas empresas. Se han elaborado estrategias en poco tiempo y las aplicaciones ya se utilizan de forma productiva. La transformación está en marcha: la IA debe gestionarse de forma fiable e integrarse en los procesos existentes para generar un valor añadido sostenible“, afirma Benedikt Höck, socio y director de IA en la firma de auditoría KPMG.
Su relevancia sigue aumentando. El 78 % de las empresas considera que la influencia de la IA en su sector es actualmente grande o muy grande, mientras que en 2025 esta cifra se situaba aún en el 47 %. Al mismo tiempo, el 65 % de las empresas considera que sus expectativas respecto a los efectos positivos de la IA se han confirmado en gran medida. Las inversiones realizadas hasta la fecha en inteligencia artificial se valoran de forma mayoritariamente positiva de cara a 2026: el 71 % de las empresas encuestadas afirma que sus expectativas se han cumplido o superado. Solo el 5 % considera que sus expectativas no se han cumplido del todo. Los beneficios se aprecian sobre todo en las operaciones diarias. Casi dos tercios (el 65 %) miden el éxito de la IA en función de las ganancias en productividad y eficiencia, mientras que el 48 % lo hace en función de su contribución a la facturación y al crecimiento.
Al mismo tiempo, llama la atención el cambio en la lógica de inversión. Mientras que en 2025 una amplia mayoría aún tenía previsto aumentar la inversión en IA, la asignación presupuestaria para 2026 es mucho más moderada: el 67 % tiene previsto invertir menos del 10 % de su presupuesto total de inversión en IA durante los próximos doce meses, mientras que el 30 % prevé destinar a este fin entre el 10 % y el 25 % de su presupuesto.

„La evolución de la inteligencia artificial ha sorprendido a muchas empresas.
Comienza la transformación: la IA debe gestionarse de forma fiable
y se integren en los procesos existentes,
”para que se genere un valor añadido sostenible».”
Benedikt Höck,
Socio, director de IA,
KPMG
El «enablement» sigue evolucionando
También en materia de capacitación se observa un claro avance en el grado de madurez. El 84 % de las empresas considera ahora que sus empleados están, en general, bien o muy bien preparados para el uso de la IA. Al mismo tiempo, muchas organizaciones están profesionalizando sus ofertas de formación continua y cualificación: el 51 % apuesta por programas estructurados de formación en IA para toda la empresa, mientras que otro 30 % se decanta por formatos de cualificación específicos para cada puesto o función.
Aumenta la sensibilización sobre la IA de confianza
El uso responsable de la IA sigue una evolución similar. Aunque muchas empresas ya han puesto en marcha iniciativas de «Trusted AI», estas aún no se han implantado de forma generalizada ni integral. Más de la mitad (el 53 %) ha establecido enfoques en este sentido, pero sin una gestión estratégica coherente.
En la práctica, las empresas apuestan sobre todo por medidas concretas: el 54 % por la supervisión y el control continuos de los sistemas de IA, el 49 % por la incorporación de expertos externos y el 37 % por responsabilidades y estructuras de gobernanza claramente definidas. (Fuente: KPMG)

